COMEDIACIÓN FAMILIAR A DISTANCIA. UNA MEDIADORA COMPARTE SU EXPERIENCIA

Un acontecimiento novedoso en favor de las familias

Apostando a la mediación como un método que permite la resolución de conflictos de manera pacífica, a través del diálogo entre las partes, sumada a las ganas de ayudar a Juan, que vive en Tucumán, y a María, que reside con sus hijos e hijas en La Pampa, se promovió esta experiencia. También nos impulsaron las ganas de trabajar en co mediación familiar, por los ideales que compartimos, para solucionar los problemas que tienen las familias.


Así impulsamos esta propuesta, sabedoras de que podríamos articular el trabajo institucional que se realiza en el Centro Público de Mediación Judicial de La Pampa y el Centro de Mediación de Tucumán. En el primero de ellos fue donde María realizó un requerimiento de mediación familiar por alimentos.
Pero surgió el interrogante si podríamos esperar que la parte requerida concurriera a la audiencia de mediación a la ciudad de General Pico, cuando vive a más de 1000 Km. de distancia. La respuesta fue obviamente negativa.


Como mediadora asignada al caso, tome conocimiento del requerimiento y la situación de las partes e inmediatamente consulte con las encargadas del Centro de Mediación de General Pico, para saber si teníamos algún contacto en la provincia de Tucumán. La respuesta no tardó en llegar. Me facilitaron los datos de la Directora del Centro, la Dra. Ediht Montoya, quien generosamente arbitro los medios a su alcance, para solucionar el problema que se presentaba.


El primer eslabón de la cadena se había entrelazado, restaba saber si el requerido estaba interesado en participar de esta nueva modalidad de co mediación familiar a distancia, es decir vía Skype, ya que su situación económica le impedían trasladarse hasta la provincia de La Pampa. Maria, quien había iniciado la mediación con pocas expectativas de realización —como tantos otros cuyos requeridos viven lejos y normalmente no concurren a las audiencias—, aceptó con sorpresa y cierta incertidumbre nuestra propuesta.


Y así fue, que el 30 de octubre después de más de dos meses de intercambio de mails entre la mediadora pampeana y el mediador tucumano, logramos reunirnos todas las partes superando la distancia a través de la tecnología , es decir, en la ciudad de General Pico se encontraba la parte requirente con la defensora oficial Dra. Sheila Lobos y la mediadora designada en la causa Dra. Celia Marina Assel. Del otro lado de la pantalla ubicados en la ciudad de San Miguel de Tucumán estaba el requerido con su letrada patrocinante Dra. Margarita Singh y el mediador asignado Dr. Ignacio Noble. Ese momento marco el comienzo de la recomposición de la comunicación entre los integrantes de esta familia, quienes después de varios años, comienzan un nuevo camino de diálogo, alentador y muy diferente del que estaban transitando.


En el mes de julio de este año protagonice una experiencia similar con el Centro de Mediación de la Facultad de Derecho de la U.B.A, la cual se llevó a cabo gracias a la buena voluntad de las mediadoras Inés Ucasky y Patricia Veracierto, arribando en ambos casos a un acuerdo.


Considero importante difundir esta experiencia que si bien no es la primera que realizamos en La Pampa, sí es la primera que se realiza con la provincia de Tucumán. En el futuro, otros padres, madres e hijos/as que viven lejos puedan acceder de todos modos a este método de resolución pacífica de conflictos que posee un potencial que permite ir más allá que las leyes que lo regulan.


Cabe destacar que esta situación familiar pudo resolverse gracias a la colaboración y empeño de todas las partes involucradas, quienes más allá de la letra fría de la ley, interpretaron y privilegiaron la necesidad de las personas de acceder a la justicia, utilizando los recursos que la tecnología actual les ofrece y finalmente lograron un acuerdo.


Aprovecho para instar a mis colegas mediadoras/es a que apuesten fervientemente a esta herramienta particularmente informal como es la mediación, para que ningún formalismo, obstaculice el deseo de las personas de reestablecer la paz en las relaciones familiares.


Confío que el Poder Judicial al intervenir en su homologación, resolverá con creatividad pudiendo comprobar que este es otro modo de velar por el bienestar de las familias.

Dra. Celia Marina Assel
Mediadora-CE.PU.ME.JU